Está basado en la comunicación como eje transversal, en el trabajo conjunto de la trilogía: Institución Educativa-Familia-Estudiante.
La comunicación está identificada como el objetivo de aprendizaje de mayor importancia. El momento histórico que vivimos, en muchos casos, mantiene a la niñez y adolescencia en espacios cerrados con poca comunicación entre sus pares, entre los miembros de su familia nuclear y adultos cercanos. Esta falta de comunicación redunda en procesos de depresión, frustración y violencia, en ocasiones en contra de su propio cuerpo tales como desórdenes alimenticios, trastornos de sueño, entre otros. En respuesta a esta situación, el Liceo propicia espacios de interrelación y comunicación con calidez, tendientes al fortalecimiento emocional de sus estudiantes y sus familias con procesos de interiorización para una adecuada expresión de emociones y sentimientos.

